Por qué empresas rentables quiebran por falta de liquidez: la diferencia entre utilidad contable y flujo de efectivo
Tu contador te dice que tuviste utilidades de $500,000 el trimestre pasado. Pero cuando intentas pagar la nómina, no hay dinero en la cuenta.
¿Cómo es posible tener ganancias en papel y no tener efectivo para pagar la luz?
Bienvenido al problema que mata más pymes en México que la competencia y la mala estrategia juntas: confundir utilidad contable con flujo de efectivo.
Esta confusión no es solo un malentendido técnico. El 75% de las pequeñas y medianas empresas en México cierran antes de los dos años, según datos del Centro para el Desarrollo de la Competitividad Empresarial (CETRO-CRECE). Y la razón número uno no es que el negocio no funcione. Es que se quedan sin liquidez financiera.
Los números que nadie conecta
En México, según datos de INEGI, las pymes generan 52% del PIB y 72% del empleo formal. Son el motor productivo del país.
Pero 75% cierran antes de los dos años. Y de las que quiebran, 82% reportan “problemas de flujo de efectivo” como causa principal, según CETRO-CRECE.
Lo notable: muchas de estas empresas eran rentables en papel hasta semanas antes de cerrar. Tenían utilidades en su estado de resultados. Pero se quedaron sin efectivo para operar.
Contexto: cómo la contabilidad moderna creó el problema
1494-1960: La contabilidad se inventa para terratenientes
El sistema de partida doble que usamos hoy fue documentado por Luca Pacioli en 1494. Diseñado para comerciantes venecianos que querían saber: ¿soy más rico este año que el anterior?
El principio de devengación tiene sentido para eso. Si le vendiste lana a un duque que te pagará en seis meses, contablemente ya la vendiste. Tu patrimonio creció.
Problema: los mercaderes venecianos tenían años de capital acumulado. Podían esperar seis meses por el pago. Las pymes modernas operan con márgenes delgados y cero colchón.
1960-2000: Las normas contables se estandarizan
México adopta Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados (PCGA). Después, Normas de Información Financiera (NIF). El objetivo: comparabilidad entre empresas.
El principio de devengación se codifica como estándar. Todas las empresas, sin importar tamaño o industria, reportan utilidades de la misma forma.
Consecuencia no intencionada: una pyme que vende $1M a crédito reporta la misma utilidad que una que vende $1M en efectivo. Pero una tiene liquidez y la otra no.
2000-presente: El problema se profundiza
Con la digitalización, las empresas empiezan a vender más a crédito. Los plazos de pago se alargan (de 30 a 60, de 60 a 90 días).
Las pymes reportan “récord de ventas” y “utilidades récord”. Mientras tanto, sus cuentas bancarias están vacías porque los clientes no han pagado.
El estado de resultados les dice que están creciendo. El estado de flujo de efectivo (que casi nadie mira) les dice que están muriendo.
Qué es la utilidad contable y por qué no puedes pagar nómina con ella
La utilidad contable es el número que sale en tu estado de resultados. La fórmula es sencilla:
Ingresos - Costos - Gastos = Utilidad neta
Ahí está. Tu ganancia “oficial”. El problema es que ese número funciona bajo el principio de devengación contable: registras un ingreso cuando lo ganas, no cuando lo cobras. Registras un gasto cuando lo incurres, no cuando lo pagas.
Eso significa que si le vendiste $100,000 a un cliente que te va a pagar en 90 días, esa venta ya cuenta como ingreso. Tu utilidad sube. Pero tu cuenta bancaria sigue igual.
Y aquí viene lo peor: la depreciación. Compraste maquinaria por $500,000 que vas a usar durante 10 años. Contablemente, cada año “gastas” $50,000 en depreciación. Eso reduce tu utilidad. Pero no sale ni un peso de tu cuenta.
Así que la utilidad contable te dice si tu negocio es rentable en teoría. No te dice si puedes pagar la nómina el viernes.
Qué es el flujo de efectivo y cómo calcular la liquidez real de tu empresa
El flujo de efectivo (o cash flow) es mucho más simple y mucho más real: es el dinero que entra y sale de tu cuenta bancaria.
Dinero que entra - Dinero que sale = Flujo de efectivo neto
Si vendiste $100,000 a crédito, esa venta no aparece en tu flujo de efectivo hasta que el cliente pague. Si compraste maquinaria por $500,000, ese desembolso completo aparece en el momento en que lo haces, aunque contablemente lo deprecies durante años.
El estado de flujo de efectivo se divide en tres categorías según la NIF B-2 (Normas de Información Financiera en México):
Flujo de efectivo de operación: El dinero que genera tu actividad principal del negocio. Ventas cobradas menos pagos a proveedores, sueldos, renta y servicios. Este es el más importante porque te dice si tu negocio puede sostenerse solo sin financiamiento externo.
Flujo de efectivo de inversión: Compras o ventas de activos fijos. Maquinaria nueva, equipo, inversiones en otras empresas. Aquí es donde se va el dinero cuando estás creciendo o modernizando tu operación.
Flujo de efectivo de financiamiento: Préstamos que recibes, préstamos que pagas, dividendos que repartes, capital que inyectan los socios. Este flujo te dice cómo te estás financiando y tu nivel de dependencia de capital externo.
Lo que importa al final del día es si el flujo neto es positivo o negativo. Porque puedes tener todas las utilidades del mundo en papel, pero si tu flujo de caja es negativo, no puedes pagar a nadie.
Por qué empresas rentables quiebran por problemas de liquidez (casos reales en México)
Aquí va un axioma que todo empresario debería tener pegado en la pared:
“Las empresas no quiebran por falta de utilidades. Quiebran por falta de liquidez.”
Parece contraintuitivo, pero pasa todo el tiempo en pymes mexicanas. De hecho, hay un estudio realizado en Colombia con casi 15,000 empresas que encontró algo alarmante: muchas empresas con utilidades netas positivas no tenían flujo de caja suficiente para atender sus obligaciones financieras básicas.
Las razones más comunes por las que las empresas rentables se quedan sin efectivo:
Ventas a crédito mal gestionadas: Le das 60 o 90 días de plazo a tus clientes. Mientras tanto, tus proveedores te piden pago a 30 días. El desfase entre cobros y pagos te mata. Tu utilidad existe, pero tu efectivo no.
Inventario excesivo que inmoviliza capital: Compraste producto pensando en demanda futura. Ese dinero está atrapado en el almacén. No puedes pagar sueldos con cajas de producto que no se han vendido. El inventario no es liquidez.
Crecimiento acelerado sin capital de trabajo: Cada venta nueva requiere invertir en inventario, producción y contratación. Creces en ventas, creces en utilidades, pero te descapitalizas porque necesitas dinero ahora para operar más grande después.
Gastos fijos elevados que no se ajustan: Renta cara, nómina inflada, suscripciones que nadie usa. Estos gastos siguen saliendo aunque las ventas bajen o aunque tus clientes te paguen tarde. Son la principal causa de problemas de flujo de efectivo en pymes.
Falta de reserva de liquidez para emergencias: No tienes un colchón. Cualquier imprevisto te deja sin oxígeno. Los expertos recomiendan tener efectivo para operar de 3 a 6 meses sin ingresos nuevos.
El caso clásico: una tienda vende $100,000 en un mes. Su estado de resultados muestra ganancias de $20,000. Pero el 80% de esas ventas fueron a crédito. Solo entraron $20,000 en efectivo. Y ese mismo mes pagaron $40,000 en sueldos, renta y proveedores. Resultado: flujo negativo de $20,000. A pesar de las “ganancias”.
La pregunta que define supervivencia
Puedes tener el mejor producto, la mejor estrategia de marketing y el equipo más talentoso de tu industria. Pero si no tienes efectivo el viernes para pagar nómina, nada de eso importa.
La diferencia entre empresas que sobreviven y empresas que cierran no está en sus estados de resultados. Está en su capacidad de convertir ventas en efectivo antes de quedarse sin oxígeno.
Porque al final, no importa cuánta utilidad tengas en papel. Importa cuánto efectivo tienes en el banco cuando llega la fecha de pago. Y si tu respuesta a esa pregunta es “no lo suficiente”, todo lo demás es irrelevante.
La utilidad contable te dice si estás construyendo un negocio rentable a largo plazo. El flujo de efectivo te dice si vas a llegar vivo a ese largo plazo.
La contabilidad fue diseñada para medir riqueza acumulada, no para garantizar supervivencia diaria. El principio de devengación te permite entender si tu modelo es rentable; el flujo de efectivo te obliga a enfrentar si tu operación es sostenible.
La pregunta estratégica no es solo “¿estoy ganando dinero?”, sino “¿cuándo entra y cuándo sale?”. Porque la rentabilidad construye patrimonio, pero la liquidez compra tiempo. Y en los negocios, el tiempo es lo único que realmente te permite llegar al largo plazo.
Artículo basado en datos del Centro para el Desarrollo de la Competitividad Empresarial (CETRO-CRECE México), información de BBVA México sobre flujo de efectivo en pymes, estudios de liquidez financiera en pequeñas y medianas empresas y análisis del estado de flujo de efectivo según NIF B-2 (Normas de Información Financiera en México). Última actualización: enero 2026.